viernes, 25 de abril de 2008

ENFERMEDAD Y CONVALECENCIA



A últimos de 1918 la Madre Candelaria cayó gravemente enferma. Ya hacía tiempo que se iba sintiendo mal a consecuencia de una caída de la cabalgadura que había tenido en uno de sus viajes de recolección, recibiendo un fuerte golpe en el pecho, que con el tiempo degeneró en un tumor maligno. Su mal se agravó al contraer la pandemia, asistiendo a los apestados. A tal extremo llegó la gravedad, que a principios de enero de 1919 se temió por su vida.
Algo repuesta, el 10 de marzo de 1919, los médicos de Altagracia convinieron que debían someterla a una operación y que ésta debía efectuarse en el Hospital Vargas de Caracas. Fue operada felizmente el 14 de abril; pero la recuperación fue muy lenta. El 19 de junio estuvo orando junto al cadáver del venerable, Dr. José Gregario Hernández.
Por disposición de Monseñor Sosa fue a convalecer a Porlamar, en donde encontró que la Hermana Elvira estaba enferma. Olvidándose de su propio mal, se preocupaba sólo de atender a la enferma, y dado que sufría de una enfermedad contagiosa, ella la cuidó personalmente hasta la muerte que acaeció el 30 de junio de 1920. Por este tiempo escribe:
“Yo ganando, pues el Divino Esposo me tiene muy regaladita; El me devolvió la vida para que lo conociera y amara más, pues quizás antes no estaba preparada. Hoy me da pruebas para amarlo todos los días más”.
La Congregación durante 35 años desde su fundación hasta el Capítulo General de 1937, en el que la sucede en el cargo la Madre Luisa Teresa Morao. Fueron 22 años como Hermanitas de los Pobres de Altagracia y 12 años como Carmelitas. Los últimos años de Madre Candelaria fueron marcados por el dolor de la enfermedad, no obstante, después de dejar el cargo de Superiora General, acepta seguir prestando sus servicios a la Congregación como Maestra de Novicias. Ella tiene plena conciencia de su enfermedad, pero con increíble paciencia soporta los dolores y da pruebas de conformidad con la voluntad de Dios.

1 comentario:

Milagros Fernández dijo...

LAS ALMAS BUENAS TRABAJN SOLO POR AMOR A DIOS

ORACION
Oh, Dios dador de todo bien y origen de toda santidad, que a la
Beata CANDELARIA DE SAN JOSE adornaste de
Insignes virtudes, particularmente la de una gran caridad
Para con el prójimo, que le movió a fundar una nueva familia
Religiosa continuadora de su obra. Te pedimos por tu intercesión la gracia que deseamos….. y que la podamos ver pronto con la aureola de los bienaventurados.
Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén

Padre Nuestro, Ave maría y Gloria.

Nota: Todo favor recibido de la beata candelaria de san José y aportes económicos para su causa, favor dirigirse a:
Casa Generalicia Hermana carmelitas Av. Mirador nro. 12.05
La campiña Caracas, Venezuela
Telef. 0212. 731.3764 – fax: 0212. 7313258